5 Cosas que cada papá debe hacer

La paternidad.

A veces puede ser una tarea desalentadora.

Tal vez hay momentos en que no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Los pañales. Las preguntas difíciles. La disciplina. El cuidado. Otras veces, te puedes sentir como si realmente te ganaste la taza de café que dice: “Eres el mejor papá del mundo”.

Pero ya sea que siempre sacas ‘10’ en paternidad o no, la realidad es que se te ha dado uno de los regalos más valiosos: guiar y dirigir, moldear y enseñar, criar y cuidar de un niño o niña. Entonces, ¿cómo puedes asegurarte de hacerlo bien?

En Dios encontramos el mayor ejemplo de paternidad. Puedes aprender acerca de Él en la Biblia, que es la mejor guía de vida que existe.

Aquí tenemos algunos consejos que la Biblia, y Dios mismo, tienen para los padres. Después de todo, ¿por qué no aprender del mejor?

Se atento

Aun cuando los hijos de Dios piensan que él tiene mejores cosas que hacer, Dios recibe a sus hijos con brazos abiertos. Él está al pendiente y saca tiempo para ellos. Tu trabajo o pasatiempo son pasajeros pero invertir en tus hijos no tiene precio ya que pronto dejaran de ser niños.

Se dé ejemplo

Esto puede parecer muy obvio pero no puedes olvidar que hay alguien que te admira. Así son los niños y eso no cambia con el tiempo. ¿Quieres que tus hijos sigan tus pasos? Sigue tú el ejemplo de Dios al esforzarte en perdonar, ser amoroso, firme y justo.

Anima a tus hijos

Dios nos guía y nos da sabiduría. Él también es compasivo y quiere lo mejor para nosotros. De esa misma manera, tú también, anima a tus hijos. Apóyalos. Enséñales y guíales. Esto requiere paciencia y tal vez te saquen algunas canas pero al fin y al cabo te lo agradecerán.  

No lo hagas sólo

Ser hombre no se trata de demostrarle a otros lo fuerte y capaz que eres. Eso es cosa del ego. Ser hombre, y especialmente padre, se trata de reconocer cuánto dependes de otros para hacer bien tu trabajo. En particular, el grado de dependencia que tienes en Dios. No fuiste destinado a hacerlo por ti solo.

Orar

Orar es hablar con Dios, y ya hemos estableció que Él es tu mejor mentor. Habla con Él acerca de tus hijos. Ora por la fuerza y sabiduría que necesitas para ser un buen padre. El mismo Jesús oró ante su Padre, así que sin duda la oración es importante.

Dios quiere ayudarte, no sólo en tu rol de padre, pero también en cada área de tu vida. Él te ama y quiere una relación contigo. Puedes comenzar esa relación hoy mismo. Sigue leyendo.

COMPARTELO CON UN AMIGO:

Paso 1 – ¡Dios te ama y tiene un plan para tu vida!

La Biblia dice, “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, [Jesucristo] para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Jesús dijo, “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia,” lo que significa una vida completa y llena de propósito (Juan 10:10). Pero aquí está el problema:

Paso 2 - Somos pecadores y estamos separados de Dios.

Todos hemos hecho, pensado o dicho cosas malas, lo cual la Biblia llama ‘pecado’. La Biblia dice, “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Las consecuencias, o la paga del pecado, es muerte—separación espiritual de Dios (Romanos 6:23). ¿Las buenas nuevas?

Paso 3 - ¡Dios envió a su Hijo a morir por tus pecados!

Jesús murió en nuestro lugar para que nosotros podamos vivir con Él eternamente. “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Pero no terminó con su muerte en la Cruz. ¡Resucitó y vive todavía! “Cristo murió por nuestros pecados … fue sepultado … resucitó al tercer día según las Escrituras … se apareció a Pedro, y luego a los doce [discípulos]. Después se apareció a más de quinientos” (1 Corintios 15:3-6). Jesús es el único camino a Dios. Jesús dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida—le contestó Jesús—nadie llega al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

Paso 4 - ¿Te gustaría orar para recibir el perdón de Dios?

No hay nada que podamos hacer para ganar la salvación; somos salvos por la gracia de Dios cuando tenemos fe en su Hijo Jesucristo. Sólo tienes que reconocer que eres pecador, que Cristo murió por nuestros pecados, y pedir, con una oración, Su perdón. Orar es simplemente hablar con Dios. Él te conoce y te ama. Lo más importante para Él es la actitud de tu corazón: la honestidad. Sugerimos hacer la siguiente oración para aceptar a Jesucristo como Salvador:

“Querido Señor Jesús, Sé que soy un pecador. Te pido perdón y me aparto del pecado. Creo que moriste por mis pecados y resucitaste para darme una nueva vida. Te entrego el control de mi vida. Te invito a entrar en mi corazón y en mi vida. Confío en ti como mi Señor y Salvador por el resto de mi vida. En tu nombre, Amén.”

¿Hiciste está oración?